Francesca Indoni: una diosa del Olimpo

Martes, Junio 5, 2018

Elegí tu futuro estudiando pero también jugando volley: nuestra estudiante-atleta Francesca Indoni nos describe como transcurrieron sus años en New York entre estudio y deporte con el equipo del Queens College.

La historia de su experiencia: 

“Tomé la decisión que me llevó a convertirme en una estudiante-atleta después de un análisis sobre los pro y contra que tenía por delante si aceptaba el desafío. A mí me encanta vivir mi vida sin arrepentimientos y temía que el rechazo a una oportunidad como esa la hubiera lamentado posteriormente. Además, me encantan los cambios, las experiencias nuevas y los desafíos y ésta oportunidad ofrecía esas posibilidades. Prefiero no crearme expectativas por temor a que no se cumplan, tampoco lo hice en ese momento. Pero ahora, en retrospectiva, puedo garantizar que se cumplieron todas.”

 

"Praticar deportes competitivos en una universidad americana te hace sentir una diosa del Olimpo."

 

Los atletas en América son tratados con respeto y en algunas circunstancias con respeto y admiración y la mentalidad competitiva americana refleja mucho la mía en muchos aspectos, aunque es difícil manejar los compromisos deportivos con el estudio. Después obviamente depende de los objetivos que un joven decide ponerse. Los míos eran casi inalcanzables, como siempre, dado que las cosas fáciles nunca me han gustado y alcanzarlos no fue fácil porque, como he dicho, eran casi imposibles. Pero con la justa motivación y fuerza de voluntad se pueden hacer grandes cosas y yo no me puedo quejar del resultado final. En este contexto la diferencia con Italia es muchísima. Desafortunadamente tengo que decir en contra de Italia que nunca le ha dado mucho valor al mundo del deporte competitivo (fútbol excluido) y que podría hacerlo mucho mejor en el sector de la educación.

 

"Vivir en un ambiente tan estimulante te deja muchos recuerdos."

 

Seguramente el más emocionante fue durante un partido del Senior Night (último partido para los estudiantes del último año) en Queens, New York. Aquel año yo fui la única Senior de mi equipo y por eso tuve un tratamiento especial que nunca olvidaré. Poco antes de mi llegada, mis compañeras hicieron –por todo el gimnasio carteles con banderas italianas (también del equipo contrario) con mi nombre, con la pasta cruda pegada con scotch (si, los estereotipos son todavía muy fuertes). Pero el detalle más emocionante fue cuando en el momento del himno americano antes del partido, tocaron también el italiano. Me conmovió mucho, en ese momento estalle en lágrimas como una nena. Estas son experiencias únicas que les recomendaría a todos. Tan pronto como regresé a Italia, no contenta, me inscribí nuevamente en una universidad de Roma y pienso continuar mis estudios para incorporarlos a los anteriores. Me gustaría trabajar en el mundo del Marketing, Comunicación y Publicidad.